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Apología de Sócrates

Sócrates castigado fue, por la sociedad. Es sorprendente ver que personas como Sócrates sean castigadas de tal manera, porque son Hombres, individuos, personas humanas, seres vivos, que no permiten que el sistema los domine o someta. Fue envenenado.
Tumbado estaba en el jónico catre, mientras que el hombre que tenía que preparar y darle el acónito brebaje, lo hacia lentamente. La tarde también moría, era la hora convenida. El corrupto tribunal, había decidido la maldita hora. Empero, el hombre demoraba la hora. Entonces, Sócrates le preguntó:
- Pasa el tiempo hombre. Mueren los colores del crepúsculo que veo. ¿Por qué demoráis mi hora ?.
- Lo hacia para que vivierais un poco más maestro.
A lo que Sócrates respondió:
-Hombre, sólo sé que llegó mi hora, traedme la pócima bendita.
El hombre, mientras le extendía el cáliz, le preguntó:
- ¿Porqué estáis alegre maestro?.
Sócrates, levantó la vista mientras tomaba el brebaje y le dijo;
-Hombre, ¿ Acaso no te das cuenta ?. Es eso lo que yo soy. Soy aquí y ahora, conocer morir quiero. La vida ya la he sabido, es hermosa clara y bella, con todas sus incomodidades, angustias y ansiedades. He visto la fuerza de un amanecer, millones de veces, en cada uno de ellos, todavía me asombro. Pero a pesar de todo, ha sido placentero, he visto todos los colores del espectro, he vivido, he llorado, he amado, he reído, he caído, me he levantado, he subido montañas, he leído después de almuerzo, he bajado hasta el infierno, he hecho todo lo que he querido, he dicho todo lo que he querido. Ahora hombre, quiero dejadme saber a que sabe la muerte. Sólo existen dos posibilidades; que mi alma siga viviendo en otras formas, eso, me llena de una inmensa curiosidad. Me sorprende enormemente eso, de poder viajar con el alma sin el hedor del cuerpo. El cuerpo es una oscura y horrible celda, con muchas imperfecciones y limitaciones. O quizás, empero, en eso tengan razón los materialistas, cuando uno muere, todo muere y todo termina ahí. Eso, me emociona mucho también, el NO SER. Sé lo que significa el SER y ha llegado el momento de saber lo que significa el NO SER. Y cuando ya no soy, ¿ Qué problema hay?, ya leí a Mishima !. Porqué tendría que preocuparme, de modo hombre, ¿ Para qué detener el tiempo aquí y ahora?.
Así es que, por orden del corrupto tribunal, el Hombre que se amaba a sí mismo, escogió incluso la hora de su muerte. Fue tan sólo el prejuicio del vulgo, el prejuicio de los mediocres e ignorantes, que no pudieron ver ni siquiera una microscópica yesca en la inmensa luz de Sócrates. Empero, eran la mayoría, y decidieron darle muerte. Sócrates dijo:
-Estoy dispuesto a beber el veneno, aquí y ahora. Cuando yo esté preparado. Porque si yo vivo, no puedo dejar de decir la verdad, si yo vivo seguiré gritando hasta mi último suspiro. No me iré de esta ágora, sólo para salvarme. Me sentiría como un vil y cobarde, que se asustó de la muerte. Nadie decide por mí. Tomo mis propias decisiones. Esto es digno de un Hombre. Se tu mismo siempre, nada más que tú mismo, simplemente Tú. Advierto sí, que es cosa peligrosa y dañina. El vulgo suele no perdonarlo. Digno, gallardo y valiente quien se arriesga a caminar por el filo del sable, donde cada paso es un peligro. Creo, que eso, es la vida misma. Peligrosamente vives, más vives. Y yo sé que es posible vivir en un instante toda la vida, todo el universo. No quiero que seas un Hombre de negocios, quiero que seas un jugador, que te la juegues toda. Entonces, en efecto, el cosmos te bendecirá, aunque en un mendigo te convirtieras, tu SER será majestuoso y excelso, más que la de un rey.
" Nada hay en este mundo, que conozca menos, que a mi mismo."
Buda.
Georg W.F. Hegel

Hace días atrás se celebró un Coloquio Internacional que festejaba, conmemoraba el bicentenario del voluminoso libro “Fenomenología del Espíritu” del llamado “primer filósofo alemán”. Tuvimos la suerte de ir con la Natalia y calarnos tres días de una pantanosa ciénaga de dialéctica Hegeliana verdaderamente abrumante. Hegel fue el filósofo prusiano de mayor envergadura de la primera mitad del siglo XIX. Pensador sistemático, denso, místico, elevado, metafísico e “idealista”, el más grande filósofo “abstracto“, junto con Leibinz (descubridor de los números binarios), llamados los “optimistas”, decían;“Todos lo real, es Racional”;y que es lo mismo; “Die Reine abstraktion der Realitat.”. Cuando a Hegel se le otorga la cátedra de Wissenschaff, de Filosofía en la Universidad de Berlín, sus aulas rebosaban de estudiantes pero también asistía público en general, desde artesanos hasta magistrados, para escuchar los monólogos, en los que explicaba que “todo es absoluto”, y peor aún, si ese “todo” es falso, incomprensible, es la evidencia misma de lo escarpado que es la pendiente que conduce al conocimiento.
Cuenta la leyenda, que en el instante que ponía punto final a su emblemática obra “Fenomenología del Espíritu”, en 1806, en Jena. Napoleón entraba en la cuidad. Esa misma noche Hegel tuvo que salir huyendo de su casa con sus manuscritos en la mano (me recuerda a Walter Benjamín, cuando tuvo que salir huyendo del régimen nazi con sus manuscritos en la mano), pues los soldados como era la costumbre antes de una batalla, saqueaban las casas como botín de guerra. Para comprender a Hegel, se debe tener en cuenta su ámbito histórico, la revolución francesa, que cambió todo los sistemas establecidos y el fuerte y disciplinado estado prusiano que aseguraba férreamente la libertad del hombre, con eso de base Hegel fue el filósofo de la Historia Humana, quien pretendía “sistematización” conceptualmente de todo lo concerniente al saber humano, o, dicho de otra manera, la explicación racional del devenir de la Bewnsstsein, la conciencia, hasta que ésta aprehende lo más alto, el Geiste Begriff, “el espíritu absoluto”. Como no existe el übermensch y como buen alemán, Hegel era un asudio bebedor de cerveza: Recuerda, el más infatigable detractor de Hegel, Schopenhauer, quien lo llamo “soplagaitas” y que sus escritos eran delirios de borracho, en una ocasión lo tuvo que echar de su casa después de una parranda filosófica de tres días, Hegel quería seguir bebiendo.
Hegel dejó una gran herencia filosófica, la escuela Hegeliana, de la cual, al igual que un gran árbol sólo han salido dos ramas, una para izquierda entre los cuales se encuentra el burgués Karl Marx y ramas para la derecha, como el convencido antihegeliano, el grande de Kierkegaard.
La Fenomenología del espíritu, es un libro insigne, es decir, un libro cuya materia puede ser para todos (I Corintios 9:22), es un libro que es su conjunto, pues consta de diez capítulos (libros), describe el proceso de la transformación de la Gewissheit, certeza, en Wahrheit, verdad, es una antropología viscosamente filosófica. Es un vivo pensamiento, es un monumento a la filosofía moderna, su palabra está en el aquí y en el hora. Es más que una teoría del conocimiento, es el hombre integral al que estudia y describe la filosofía.
Al filosofar en las orillas de la existencia después de la reflexión cuando llega el crepúsculo ¿ Se encienden las luces del saber ? J.L Borges
